Mostrando entradas con la etiqueta comercio justo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta comercio justo. Mostrar todas las entradas

martes, 12 de abril de 2016

ENCUENTRO DEL MOVIMIENTO SLOW DE LA INDIA Y ARGENTINA. Abril 2016.

EN BREVE INCLUIREMOS UNA CRÓNICA DEL

ENCUENTRO DEL MOVIMIENTO SLOW DE LA INDIA Y ARGENTINA.


VAN ALGUNAS IMAGENES.

 






 
 

LA REVOLUCION DEL MOVIMIENTO SLOW CRECE

martes, 5 de marzo de 2013

¿QUERES COMER PRODUCTOS DE ORIGEN TRANSGÉNICO?


La expansión ilimitada de la soja transgénica en Argentina sigue produciendo graves problemas sociales ya que afecta directamente a pequeños y medianos productores, perjudicando a los campesinos y trabajadores agrícolas de las propias plantaciones y a vecinos expuestos a los tratamientos aéreos con biocidas, que contaminan la tierra, los cursos y fuentes de agua y en especial el aire.





Ya son conocidos y aceptados los efectos en la salud. Hoy la medicina ya ha comprobado la relación del las alergias con los transgénicos y su forma de producción. Muy avanzados están los estudios relacionando las enfermedades inmunodeficientes, ciertas formas cancerígenas, las resistencias a los virus y otras patologías.





La pregunta  es si...

¿QUERES COMER PRODUCTOS DE ORIGEN TRANSGENICO?
Si tu respuesta es SI no sigas leyendo y abandona la página.

PERO SI QUERÉS SABER QUÉ COMES PODES APOYAR LA INICIATIVA PIDIENDO Y EXIGIENDO EL ETIQUETADO DE LOS PRODUCTOS QUE CONTENGAN ORGANISMOS GENETICAMAENTE MODIFICADOS EN SU COMPOSICIÓN

APOYA EL PROYECTO DE LEY PRESENTADO EN CONJUNTO POR LEGISLADORES DE “PROYECTO SUR” Y DEL “PRO”


Por un mundo más rico, más limpio y más justo !!!




Excelente el artículo
Ver algunos documentos en 

       SLOW FOOD 
      BUENOS AIRES

domingo, 2 de octubre de 2011

Posicionamiento de los vinos Argentinos en el mundo. Entrevista de Oscar Patiño a Santiago Abarca

¿Como se posicionan los vinos argentinos en el mercado mundial?
¿Que posibilidades tienen a futuro?
Oscar Patiño entrevista a Santiago Abarca para Canal Metro – Programa: Destino Buenos Aires en el Encuentro de Vinos de Autor 2011.

jueves, 15 de septiembre de 2011

"El espíritu del vino, el despertar de la tierra"(2011)

Una película comprometida con la viticultura biodinámica y la conciencia ecológica.


Yvon Minvielle y su esposa, Olimpia, enólogos en Chateau Lagarette cerca de Burdeos, han hecho una película documental sobre su experiencia y la de muchos productores de vino que se están volcando a este modo de ver la naturaleza, el mundo y la elaboración de vinos. 

FILM BIODYNAMIE : 'LE REVEIL DES TERROIRS'
Proponen un reencuentro con los vignerons de « Renaissance des AOC » con quien comparten sus argumentos, valores y experiencias. Analizan la relación de intimidad entre el productor, la naturaleza y sus vinos. Tienden a valorizar el concepto de "ciudadano ecológico" que adquiere pautas culurales commprometidas con el medio ambiente. 
Esperamos poder verla prócimamante en Argentina.
Deja tus comentarios... 

Desde VINO SLOW para el Blogg del  Convivium Buenos Aires. Argentina

domingo, 4 de septiembre de 2011

La batalla cultural por la Richmond - Por Santiago Abarca

La batalla cultural por la Richmond
Por Santiago Abarca

Cómo muchas cosas de la vida, esta también ocurrió por casualidad.
A principios de agosto me encuentro con mi padre (92 años) a tomar el tradicional te en la Confitería Richmond, como un especie de ritual compartido desde que era muy chico. Ese día pudimos comprobar que estaban desmantelando el subsuelo, emblemático lugar de jugadores de ajedrez y billares.
Luis, el mozo que siempre nos atendió, en sigilo nos relató que de 50 trabajadores ya habían despedido más de la mitad y que los antiguos dueños habían vendido a una sociedad comercial. Eso nos hizo sospechar. 

PRIMERA PARTE: Movilización y Ley de Patrimonio Cultural.
Ese mismo día comenzamos a movernos con un grupo de amigos y socios del Convivium Buenos Aires. Llamamos a periodistas conocidos y a referentes políticos tanto del gobierno como de la oposición. Comprobamos que existía el rumor de un posible cierre. El grupo 54bares, del amigo Italo Daffra convocó a una reunión el día 10 de agosto al mediodía. Facebook y Twitter fueron claves en el encuentro.
Cuando llegamos estaban las cámaras de televisión de todos los canales trasmitiendo en vivo en la puerta del local. Desde adentro los parroquianos miraban entre admirados y azorados lo que estaba ocurriendo.
Allí realmente comenzó la operación de rescate.
En un largo reportaje en vivo que me hicieron para el canal Todo Noticias (tiene el 60% de la audiencia de noticieros de mediodía) lancé la convocatoria para el encuentro del viernes a la tarde, motivado por los comentarios de la gente que estaba reunida. . Espontáneamente se plegaron varios grupos que allí estaban. Es muy interesante ver que allí se congregaba espontaneamente gente de muy diverso origen: escritores e intelectuales, movimientos gastronómicos, cocineros, progresistas, conservadores … etc.
Durante todo el día estuvimos respondiendo a más de 20 radios y a programas de TV. El canal 26, la TV Pública, Telefé  emitió en vivo notas desde la puerta de la Richmond en las que tuve oportunidad de participar. 
Se había instalado como el tema del día y había que aprovecharlo.
Fue así que los autoridades de la Ciudad y diputados locales comenzaron a tomar contacto y proponer ideas.
Con una rapidez sorprendente la Legislatura convocó a sesiones y presentaron sobre tablas dos proyectos de conservación.  Finalmente sale aprobado una ley de la Ciudad que en pocas palabras declara a la Richmond como bien integrante del patrimonio cultural de la Ciudad de Buenos Aires (sitio histórico), otorgándole la protección de la ley 1227 de protección al patrimonio cultural, impidiendo así su cierre o cambio de rubro.
Junto con las otras agrupaciones decidimos mantener la movilización y el “abrazo Simbólico “ del vienes 12/8. Concurrió mucha gente a pesar de un intenso frío, una fuerte lluvia y la noticia que el tema parecía arreglado. Hubo megáfonos, cantos y todo terminó llenando las mesas casi como un ritual,  saboreando desde un tradicional te con masitas, o cerveza con tostado… con el sentimiento de que esto no terminaría allí.
Se había ganado la primera batalla… pero había que seguir.

SEGUNDA PARTE: Vaciamiento y Acción Judicial
Durante el fin de semana, de noche y en forma clandestina la sociedad propietaria retira gran cantidad de muebles y objetos, se llevaron las sillas, las mesas, parte de la vajilla, pintaron de blanco los ventanales del local y cerraron. Afortunadamente no dañaron la fachada ni la decoración interior.
Argumentaban no estar notificados de la nueva disposición legal.
Despidieron todo el personal.  Esto generó un serio problema social y político, ya que reclamaron con el sindicato sus sueldos e indemnizaciones, tomando por la fuerza el local. 
Sin dejar de apoyar a los trabajadores y repudiar la medida de la sociedad comercial propietaria, luego de un intenso debate acordamos no realizar una nueva movilización ya que podía resultar contraproducente. 
Más allá de las declaraciones de funcionarios y políticos de la ciudad en el sentido de que se estaba encontrando una solución, frente al hecho consumado nos pareció importante obrar con prudencia.
Fue asi que decidimos apoyar y esperar el resultado de la acción judicial de amparo presentada por legisladores de la ciudad reclamando el cumplimiento de la legislación vigente.

El viernes 26/8  se conoció la resolución del Juez porteño, Fernando Juan Lima, quien dispuso "conservar el patrimonio arquitectónico y mobiliario" de la confitería Richmond, ordenando también, que no se modifique la estructura ni la fachada del edificio, prohibiendo efectuar o continuar cualquier modificación, restauración o alteración. Ordena la inmediata restitución del mobiliario retirado.
Esta medida desarticula las maniobras realizadas por la sociedad propietaria y hace viable la aplicación de la normativa legal de conservación del patrimonio cultural.
La segunda batalla fue ganada … en realidad una tregua.

Cómo sigue … ?
A partir de allí comenzó una nueva MOVIDA CULTURAL para que vuelva a abrir la antigua confitería Richmond generada por la Comisión para la Preservación del Patrimonio Histórico Cultural de la Ciudad de Buenos Aires, con un primer encuentro de música popular, dónde la gente pudo expresar sus opiniones sobre el tema y dejar su firma de adhesión. Slow Food Buenos Aires se suma activamente a esta propuesta. La esposa de Borges, la nieta del arquitecto y muchas otras personalidades se han expresado pidiendo la reapertura.

El tema es realmente muy complejo. Si no lo fuera la solución sería más sencilla. Desde el punto de vista jurídico hay que encontrar una salida que contemple el interés general, la protección del patrimonio cultural y gastronómico de la ciudad al cual adherimos incondicionalmente. Pero por otro lado están lo derechos de propiedad de los propietarios actuales, que a su vez están en conflicto con los anteriores dueños de  la propiedad. Está claro que hay que protegerlo y conservarlo, pero armonizando los intereses en juego y evitando juicios millonarios contra el estado por hacer las cosas mal.

Hay muchas posibilidades de que finalmente la Confitería Richmond se vuelva a abrir. Lo importante es que junto a otras agrupaciones, por primera vez Slow Food Buenos Aires toma un papel dinámico y visible, exhibiendo una clara línea de pensamiento, incorporándonos al debate cultural local como agente de cambio social. Esto instala una imagen pública activa de Slow Food en Argentina.
Estamos a la expectativa de cómo se desarrollen los acontecimientos, y se hará camino al andar. Lo concreto es que gracias a las acciones efectuadas todavía resulta posible que la confitería Richmond retome su esplendor y vuelva a ser el lugar de encuentro del centro porteño … Y que no se convierta en otro notable desaparecido…

ZONA TRANSGENICA - Una investigación de la Universidad de Quebec. Efectos en los embarazos.

Efectos de los cultivos transgénicos

La toxina Bt aparece en la sangre de fetos i madres

Un estudio publicado en el mes de marzo[1] muestra la presencia de diferentes toxinas derivadas de los cultivos transgénicos en la sangre de mujeres, mujeres embarazadas, y fetos. El estudio, desarrollado en Quebec (Canadá) muestra que la toxina Bt producida por variedades de maíz y soja transgénicas aparece con una frecuencia muy alta, ya que se encontró en un 93% de las muestras de sangre de mujeres embarazadas, en un 80% de las de fetos, y en un 69% de las de mujeres no embarazadas. Dado que ninguna de las mujeres ni sus compañeros habían trabajado con insecticidas, esta toxina aparece como resultado del consumo de alimentos que la contienen debido a que han estado producidos con maíz y/o soja transgénica.
El estudio también muestra la presencia del herbicida glifosato en un 5% de las mujeres embarazadas, del herbicida glufosinato (la exposición al cual aumenta el riesgo de malformaciones congénitas) en un 18% de las muestras de mujeres no embarazadas, y de 3-MPPA (producto del metabolismo del glufosinato) en un 100% de las mujeres embarazadas y de los fetos, y en un 67% de las mujeres no embarazadas.
Estudios epidemiológicos han mostrado que personas expuestas al herbicida glifosato tienen un riesgo mayor de tener abortos y de desarrollar linfomas[2]. En estudios de laboratorio el glifosato retarda el desarrollo del esqueleto fetal y tiene efectos adversos en el sistema reproductivo en ratas[3].
Por su parte, el glufosinato aumenta el riesgo de malformaciones congénitas en persona expuestas a él[4], y en ratas de laboratorio retarda el crecimiento y aumenta la tasa de mortandad[5].
Para vergüenza de las instituciones responsables, éste es el primer estudio epidemiológico que analiza la sangre de personas expuestas al consumo de alimentos transgénicos 15 años después de haber aprobado la producción comercial de las primeras variedades transgénicas. Los resultados obtenidos muestran la necesidad de parar la producción comercial de transgénicos porque los posibles efectos de esta vía de exposición de los fetos a la toxina Bt no han sido estudiados en absoluto.


[1] Aris, A., S. Leblanc. Maternal and fetal exposure to pesticides associated to genetically modified foods in Eastern Townships of Quebec, Canada. Reproductive Toxicology (2011), doi:10.1016/j.reprotox.2011.02.004.
[2] Savitz, D.A., T. Arbuckle, D. Kaczor, K.M. Curtis. 1997. Male pesticide exposure and pregnancy outcome. American Journal of Epidemiology, 146(12): 1025-1036.
Hardell, L., M. Eriksson, M. Nordstrom. 2002. Exposure to pesticide as risk factor for non-Hodgkin’s lymphoma and hairy cell leukemia: pooled analysis of two Swedish case-control studies. Leukemia & Lymphoma, 43(5): 1043-1049.
DeRoos, Z.S.H. et al. 2003. Integrative assessment of multiple pesticides as risk factors for non-Hodgkin’s lymphoma among men. Occupational and Environmental Medicine, 60(9), E11.
[3] Dallegrave, E. et al. 2003. The teratogenic potencial of the herbicide glyphosate-roundup in Wistar rats. Toxicology Letters, 142:45-52.
Dallegrave, E. et al. 2007. Pre- and postnatal toxicity of the commercial glyphosate formulation in Wistar rats. Archives of Toxicology, 81: 665-673.
[4] Garcia, A.M., F.G. Benvaides, T. Fletcher, E. Orts. 1998. Paternal exposure to pesticides and congenital malformations. Scandinavian Journal of Work, Environment and Health, 24: 473-480.
[5] Watanabe, T., T. Iwase. 1996. Developmental and dysmorphogenic effects of glufosinate ammonium on Mouse embryos in culture. Teratogenesis, Carcinogenesis, and Mutagenesis, 16: 287-299.

sábado, 3 de septiembre de 2011

Los objetivos de Slow Food

Slow Food defiende la biodiversidad en la oferta alimentaria, impulsa la educación del gusto y pone en contacto a productores de alimentos de calidad y a coproductores a través de múltiples iniciativas.


Defensa de la biodiversidad
Slow Food considera que el placer que nos procuran bebidas y alimentos de excelencia ha de combinarse con los esfuerzos por salvar las innumerables variedades tradicionales de cereales, legumbres y frutas; las razas animales y productos alimentarios que corren riesgo de desaparición por la imposición de una alimentación sometida por la comodidad y las industrias del sector agrícola. Slow Food trata de proteger ese nuestro inestimable patrimonio gastronómico a través de los proyectos de Arca del Gusto y de Baluartes (puestos en marcha por la Fundación Slow Food para la Biodiversidad), y también de Terra Madre. Tiene un clara postura a favor de la ecología, combatiendo activamente a quienes destruyen el medioambiente. Considera que la producción de semillas transgénicas y el mal llamado bio combustible son un crimen contra la humanidad, proponiendo campañas a favor del etiquetado de productos que contengan OGM y posturas a favor de la libertad del uso de semillas, condenando empresas como Monsanto o similares.

Educación del gusto
El gusto es algo subjetivo. Pero se adquiere y es el resultado de una educación. La industria alimentaria, interesada en una estandarización de los sabores, lo sabe mejor que nadie. Contra este fenómeno, de fatales consecuencias sobre nuestras tierras y nuestras formas de vida, Slow Food ha puesto en marcha una serie de programas para todos: al reactivar y educar los sentidos, Slow Food nos permite redescubrir los placeres de la mesa y comprender cuán importante es la procedencia de esos alimentos, la forma de producción y quien los produce. Las actividades de los Convivia nos permiten a todos, socios o no, descubrir alimentos y productores, y los Laboratorios del Gusto nos ofrecen degustaciones dirigidas por expertos alimentarios. Iniciativas en los medios escolares, como son los huertos escolares de convivium, permiten a los más jóvenes beneficiarse de experiencias concretas en relación a lo que comen y lo que ellos mismos cultivan. En la Argentina trabajamos activamente con la Escuela Argentina de Educación del Gusto (EAG) realizando laboratorios, talleres y trabajo en escuelas, con docentes, padres, y chicos.

Slow Food es cofundador de la Universidad de Ciencias Gastronómicas, para ofrecer en sus cursos enseñanzas relacionadas con la cultura, la ciencia y la historia de la gastronomía. La UNISG (por sus siglas en italiano) es para Slow Food un medio suplementario de reunir la innovación y la investigación de los sectores universitarios y científicos, con los sabores tradicionales de las granjas y de los productores alimentarios, a fin de contribuir al nacimiento de una nueva generación de profesionales alimentarios por todo el mundo.

Poner en contacto a productores y coproductores
Slow Food organiza ferias, mercados y muestras de amplitud local e internacional, a fin de exponer productos de excelencia gastronómica y ofrecer a los consumidores responsables la oportunidad de contactar con los productores.
También apoya circuitos de distribución alternativos como los mercados de productores, proyectos agrícolas con el apoyo de la comunidad o asociaciones de compradores, que contribuyen a disminuir la distancia entre productores y coproductores.
En Argentina apoyamos las manifestaciones de mercados solidarios, como SABE LA TIERRA, el MERCADO BOMPLAND, EL GALPON.
Trabajamos activamente con las comunidades originarias (QOM - Toba, Mapuche, Guaraní, etc)
Organizamos cenas temátcas articulando la presencia de pequeños y medianos productores de alimentos en cartas y menues de restaurates de Buenos Aires.

Nota diario Clarín:

Nota en Diario Clarín, sección Vida Cotidiana.

Sociedad

.Sección Vida CotidianaClarin.com

SÁB 27.08.11


El antídoto contra las comidas rápidas cumple 10 años en el país

“Slow food” ya tiene 20 sedes locales. Apuntan a “saborear en vez de devorar”.
PorAneris Cassasus ESPECIAL PARA CLARIN
Ir lento como el caracol. Al menos a la hora del almuerzo. Cambiar el sandwich a las apuradas encima de la computadora para detenerse a saborear una comida elaborada y libre de agroquímicos. Para recuperar las tradiciones alimentarias, en 2001 desembarcó en Argentina Slow Food, un movimiento internacional que nació en 1989 en Italia y Francia en oposición al fast food. Hoy la tendencia suma cada vez más adeptos y ya existen más de 20 conviviums – así se llaman las asociaciones locales de la organización – distribuidos por el país. A eso se le suman chefs, restaurantes, comercios, mercados y exposiciones gastronómicas que adhieren a “la movida slow”.
“Promovemos un tema vinculado al placer personal por la comida y a una recuperación de ciertos hábitos y costumbres alimentarias”, dice Santiago Abarca, uno de los precursores de Slow Food Argentina. “Lo alimentario tiene que ir ligado a otra forma de vida: vivir más despacio, tener momentos para poder escaparse de la vorágine del mundo moderno”.
Uno de los principales objetivos de Slow Food es proteger la biodiversidad. Por eso se oponen al uso de agroquímicos y transgénicos promoviendo la producción orgánica de alimentos. Además, trabajan para impedir la desaparición de comidas regionales que se ven amenazadas por la producción estandarizada de comida.
“El movimiento ha crecido porque la gente empezó a tomar conciencia de que es una filosofía de vida, sobre todo en ciudades como Buenos Aires donde todo nos lleva a correr detrás de algo. Hay muchísimos cocineros jóvenes que ya están desarrollando la cocina slow en el país”, dice Patricia Döuek Pirotte, presidenta de la Fundación Gastronómica Iberoamericana. Se ve cada año en la muestra “Caminos y sabores” de la que participan chefs especializados en platos regionales. La feria se inició en 2005 con 100 expositores y el año pasado llegó a los 400 con más de 2.000 productos exhibidos.
La movida creció tanto que en algunos locales gastronómicos de Europa, por ejemplo, ya existe un sello “Slow Food” que garantiza que en ese comercio venden comida libre de transgénicos. La dificultad es que implica una estructura de verificación que en Argentina aún resulta difícil de montar. “De todos modos, hay lugares que no son el purismo slow pero adhieren a la onda verde. O están las pizzerías tradicionales que hacen productos muy nobles”, dice Abarca.
Quienes quieran sumarse, deberán bajar un cambio y tener en mente la lentitud del caracol, emblema de Slow Food. Lo dice Carlos Petrini, fundador del movimiento: “Este animal cosmopolita y prudente es un amuleto contra la velocidad, la exasperación, la distracción del hombre demasiado impaciente para sentir y gustar”. Ese hombre que olvida demasiado rápido lo que acaba de devorar.
Sus principios:
Bueno: se trata de alimentos frescos, sabrosos y de temporada que satisfacen los sentidos y pertenecen a la cultura local. De hecho, parte de su filosofía es la recuperación de los platos regionales.
Limpio: se produce en armonía con el medio ambiente y la salud. Están libres de agroquímicos y transgénicos.
Justo: se vende a precios accesibles para el consumidor, con condiciones y a precios convenientes para los pequeños productores.

COMERCIO JUSTO Y SOLIDARIO